La Inteligencia Artificial dejó de ser una tendencia lejana. Hoy forma parte de tareas cotidianas en áreas como administración, marketing, ventas, educación, atención al cliente, programación, comunicación y gestión de información.
Muchas personas ya usan asistentes de IA para redactar textos, resumir documentos, generar ideas, organizar datos o automatizar tareas. Sin embargo, el uso espontáneo de estas herramientas no siempre significa un uso correcto, seguro o productivo.